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domingo, 13 de diciembre de 2015

Restablecimiento de los virreinatos subamericanos*


Nute Gunray - Ministro de la Federación de Comercio - Guerra de las Galaxias




De ciertos reservorios de ideas fuerza explorados hasta con rigor casi científico pero inexistente ética social, publicistas de oficio y de oportunidad extraen, quitan el polvo y procuran dar brillo a definiciones que, en lo intrínseco, expresan que “mejor estuvimos antes” cuando, por ejemplo durante las dictaduras genocidas empresario-militares –en la intimidad son muchos los que no dejaron de llamarlas “procesos”–, “no te asaltaban y robaban como ahora”. Sin duda que por las calles de desparejo empedrado de nuestra Latinoamérica en las décadas inmediatamente después de las primeras del siglo XIX no pocas señoras de peinetas y miriñaque, y señores de finas polainas, emanando rancios efluvios, rememoraban épocas previas de “más respeto” y “orden social”.

Usando una excelente calificación inventada por nuestros hermanos de la altiplanicie boliviana podemos decir ahora que esa gente fue precursora de los autoritarismos “culoblancos” (de traseros poco consistentes, incoloros y no por ello limpios) del necesario exterminio de los pueblos originarios para el establecimiento en las pampas húmedas del capitalismo agropecuario en gran escala, empleando en todo ello numerosa cantidad de máquinas Remington (muy pocas las de mecanografía y sí algunas para calcular, aunque infinitamente fueron más las de arrojar plomo).

Hubo entonces, también, venidos de Europa y de América del Norte cronistas de viaje que con sus brillos “intelectuales”  a flor de piel sentaron precedentes culturales que tan bien refleja el maestro Osvaldo Bayer en Los vengadores de la Patagonia trágica. ¿Los hay ahora, intelectuales y publicitarios del capital concentrado que generan entre nosotros, los pobladores del Sur, hegemonías serviles en este turbulento y feroz inicio del XXI?

El virrey ungido producto de intrigas y mañas

Si el relato recurriera a la ficción fabulesca podría decirse no que hubo una “rebelión en la granja”, como algunos se ilusionaron, sino que una inducida estampida de burros impidió en lo inmediato que una equina emprendedora y audaz pudiera seguir ejerciendo liderazgo gubernamental. Más mulos que asnos, bichos los primeros de cruza estéril, se interpusieron así entre los protagonistas de una democracia sin duda débil que por calendario más que convicción debían elegir “gobierno” y no “gestión”, como confusamente se arguye que es mejor.

Se optó entonces por una “gestión”, una “administración” que promete “cuidarnos” evitando que nos arriesguemos fuera del corral. El “gobierno” será el de la gran y difusa metrópolis.

¿Cuándo concluye este día, éste, precisamente éste durante el cual se leen estas palabras? ¿Concluye cuando con casi simultaneidad se suceden sus últimos segundos y se inician los primeros de otro, de mañana, según las convenciones horarias de cada lugar planetario? Si es así, y si alguien tiene que desocupar el día equis del mes doble equis el lugar que ocupa, y si ese lugar no debe quedar desocupado (acéfalo, sin cabeza, se dice), se desocupará en el curso de tal día cuando otro, que previamente ha sido habilitado para ello, lo ocupe. ¿Se expresó claramente, se entendió? La jueza Servini de Cubría –a quien un destacado y numeroso coro ad hoc cantó acompañando al actor Tato Bores en 1992–2 no lo entiende así, y fiel al dictamen del fiscal Di Lello sentenció una aberración de manera concordante con la propia solicitud del recurrente, a quien pocas horas antes otro juez, Sebastián Casanello, también exitosamente asistido por el mismo fiscal dejara de procesar en el caso de las escuchas telefónicas ilegales contra Sergio Burstein3. No fue magia ni tampoco como dijo alguien el pasado 10 de diciembre: “No habrá jueces macristas ni militantes”4.

Los oidores de la corona en nuestras ocupadas comarcas iniciales, (¿sus almas?) debajo de viejos mármoles de los cementerios en centenarias casas confesionales deben regocijarse, es como si hubieran vuelto a ejercer… Y un oidor viejo, encorvado y algo sordo, turbiamente sonríe en la metrópolis actual.

Los que mandan y que ganan, son los mismos

En la edición digital del diario La Nación, la cual no resulta intempestiva y repetidamente bloqueada como la de Página/12, leemos la nota de Martín Kanenguiser del pasado 10 de diciembre: “El gobierno de Macri, a punto de obtener US$ 8000 millones del exterior. Será un canje a cambio de un bono, para financiar al BCRA y abrir el cepo”.

Explica Kanenguiser que la operación consistirá en que los bancos multinacionales participantes depositarán sus dólares en el Banco Central argentino a partir de la semana que se inicia este lunes 14 de diciembre, y que tal operación fue gestionada y acordada por el entonces sólo propuesto como secretario de Finanzas, Luis Caputo, quien –destaca el articulista de La Nación–, se reunió con entidades financieras y “con Daniel Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa para resolver la disputa con los holdouts”.5

La expresión inglesa holdouts es esquiva para ser traducida y no aparece en los usuales diccionarios on line, es decir: es jerga oscura, voz marginal, lunfardo, argot de delincuentes. Solamente en el diccionario y buscador Linguee6, de España, encontramos una pista de entendimiento claro: se trata de acreedores no iniciales sino de fondos  especuladores que compran a aquellos papeles de deuda en situación crítica, a precios irrisorios, no se presentan a las convocatorias para participar de procesos de reestructuración y esperan o generan condiciones en las que puedan obtener enormes ganancias.

El que estamos citando artículo de La Nación que firma Kanenguiser, al que también parcialmente reproduce otro portal de noticias, destaca que «los bancos que aportarán el dinero son el HSBC, JP Morgan, Goldman Sachs, Deutsche Bank y Citibank por una suma que oscilaría entre 6000 millones y 7000 millones de dólares. Si superan cuestiones regulatorias de España, se agregarían el Santander y el BBVA con otros 1000 millones»7.

Palabras clave: Domingo Felipe Cavallo – mega-canje de deuda – Federico Sturzenegger – bancos – huída de De la Rúa – crisis y hambruna de 2001 y 2002 – cesación de pagos 

La breve sucesión de palabras clave es sumamente significativa, y tangencialmente está vinculada a una expresión “financiera” que hace muchísimos años recibí de un gerente de banco cuando tuve que cerrar una cuenta por prestar un cheque en blanco al que le fue inscrita una suma que yo no podía pagar: “el boludo paga”. Hoy el conjunto de los asalariados, jubilados y pequeños empresarios o comerciantes volverá a pagar porque una parte importante de ese conjunto, quizá un tercio, fue “boludo” para votar y hacer la claque a un virrey imperial. Otro sector medianamente destacado de la sociedad argentina ya está vaciado de pensamiento crítico aún dominando técnicas repetitivas en sus profesiones y labores que mal se suponen calificadas: muchos profesionales y otros miembros de las capas medias, y uno minoritario: el de los estafadores, corruptos y sus personal-trainers jurídicos, contables y comunicacionales, es así, así nomás… nunca va a cambiar. En su momento simplemente desaparecerá.

Domingo Cavallo, en tanto jerarca en el Banco Central cuando la dictadura empresario militar (1976 - 1983), fue artífice de la estatización de la deuda externa privada8, entre ella la de las empresas de la familia Macri (Mauricio homónimo fue muy pronto vicepresidente del holding). Esa deuda privada estatizada, el gran negocio de los que han vuelto, se convirtió en un lastre pesadísimo para la administración colonial y nuevamente el  mismo Cavallo, entonces como ministro de Economía del huidizo Fernando de la Rúa, en los inicios del año 2001, y con la estrecha colaboración de su entonces secretario de Política Económica arman y ponen en funcionamiento el “salvataje” del llamado “Mega-canje”. Aquel secretario de Política Económica de hace apenas dieciséis años es hoy presidente del Banco Central: Federico Sturzenegger.

Otras palabras clave, como “bancos”, tienen historia y harán historia nuevamente. Por la época del mega-canje David Mulford, banquero que fue secretario del Tesoro de los Estados Unidos de América del Norte, por su “gentil” intervención y facilitación de contactos cobró una comisión “legal”  de veinte (¡veinte!) millones de dólares… Ciento cincuenta millones de la misma moneda (¡ciento cincuenta millones de dólares!) cobraron solamente por comisiones de intermediación y en conjunto los bancos Francés, Santander, Galicia, Citigroup, HSBC, JP Morgan, y el Credit Suisse.

Revisemos un párrafo precedente, del apartado anterior, y veamos coincidencias plenas (hay seguramente otras vinculaciones ocultas a nuestros ojos) con los “salvadores” de hoy: HSBC, JP Morgan, Goldman Sachs (directamente vinculado a las causas de la crisis Griega), Deutsche Bank y Citibank, Santander y el BBVA.

El BBVA es el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y “sostiene” a la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) de apoyo a la Real Academia Española (de la lengua, sí, de la lengua), y que cuando el triste momento de la muerte de Hugo Chávez, en 2013, esa Fundéu argumentó que si había muerto su líder el “chavismo” ya era “exchavismo”9… Largo camino vienen transitando estas huestes del “poderoso caballero don Dinero” para socavar la cultura y los modestos logros populares del transcurrido decenio. 

Colofón

Llegados a esta medida del texto, cuatro carillas apretadas, me duele la cintura, tengo la vista cansada de tanto mirar pantallas luminiscentes y los tobillos inflamados. Cumpliré dentro de menos de un mes setenta y cuatro años, soy medianamente inteligente, dicen que buen tipo y sumamente respetuoso con todos los que no demuestren tomarme por estúpido.

Nunca en el blog lo dije antes, durante seis meses de este 2015 más los previos cuatro de diagnóstico y siempre con el indeclinable apoyo de la compañera de cincuenta años de vida (y de hijas e hijos y nietas y nietos), se me revisó por todos los costados y aplicó una quimioterapia que, hasta ahora, ha parecido tener éxito para controlar una afección en mi médula ósea cuya consecuencia inmediata es la anemia. Fueron médicos, bioquímicos, analistas de imágenes, enfermeras y enfermeros, técnicos diversos y trabajadores administrativos de todo rango del Hospital de Clínicas de la Facultad de Medicina de la estatal Universidad de Buenos Aires y del Instituto Nacional de Seguridad Social para Jubilados y Pensionados (PAMI), los que solícitamente se preocuparon por mi salud y mi atención médica, administrando el costeo estatal del oneroso proceso.

Todo ello ocurrió durante 2015, salvando un equivocado y desatento intento de diagnóstico encarado irresponsablemente durante 2014 por mercachifles de la salud instalados en el Municipio de mi residencia habitual. Mientras tanto no dejé de leer, estudiar y expresarme ni tampoco de reparar herrería o construir carpintería casera o familiar, sin abandonar el cuidado de textos académicos, otro de mis oficios.

Se dice para destacar que pertenezco a los practicantes de la reparación mientras sea posible y no del consumismo irracional del cambio. Una y otra conductas se sostienen y reproducen en ideas y paradigmas.

En el transcurso de 2016, es decir, ya cursando los setenta y cinco años, quiero concluir otra tarea iniciada: un relato de ficción política rioplatense oriental. También poder aportar a consolidar el funcionamiento del Centro de Estudios y Formación Marxista “Héctor P. Agosti” en una muy cercana (también cercana afectivamente) Universidad nacional del conurbano bonaerense. Deseo hacerlo, y también poder con mi compañera visitar paisajes y paisanos cercanos.

Este colofón viene a cuento de que si siempre cuidé no hacer concesiones ideológicas desde ahora seré severísimo con ese compromiso. Los destripadores de nuestra Patria Grande son eso y no otra cosa: mercenarios destripadores, miserables virreyes de ocasión.

Gracias a todas y todos, ¡unidad y organización! Si no aparezco tan frecuentemente actualizando el blog no es porque me haya rendido. Que el uso del nuevo calendario los encuentre bien y fortalecidos allí donde cada uno de ustedes se halle.    

Notas:

* No se trata de una errata, de haber pretendido escribir “sudamericanos”, sino de una expresión clara y consecuente con el ideario de los que en el Norte son llamados destinos manifiestos.


3 Burstein es familiar de una de las víctimas del atentado en Buenos Aires en 1994 en el edificio de la calle Pasteur de una mutual de la colectividad judeo-argentina.